El domingo amaneció con una luz suave que se filtraba por la ventana del apartamento de Elena. Aun con el recuerdo de la noche anterior fresco en su mente, se estiró lentamente, sintiendo un cosquilleo en el pecho cada vez que pensaba en Diego. Había algo en él que hacía que cada momento juntos pareciera más intenso, más auténtico, y hoy, sin compromisos laborales ni visitas familiares, parecía que el mundo entero estaba a su disposición.
El sonido del teléfono interrumpió su pensamiento. Era u