Mundo de ficçãoIniciar sessãoEres Mi Refugio
Helena entró en la habitación con suavidad, apenas haciendo ruido al cruzar el umbral. La luz tenue de la tarde se colaba por las cortinas, dando una atmósfera cálida a la habitación. Alexander estaba recostado en la cama, su rostro marcado por el cansancio. Aunque estaba dormido, su expresión denotaba la fatiga de un hombre que había estado luchando contra algo mucho más allá de lo fí







