Grace
Mientras me alejaba lentamente del jardín, con la mente aún llena de las palabras de mi madre, mi teléfono vibró suavemente en el bolsillo de mi pantalón. Con un suspiro, lo saqué y miré fijamente la pantalla iluminada.
Edward.
Mi corazón dio un vuelco repentino en mi pecho, latiendo con fuerza y rapidez, acelerándose ante la simple visión de su nombre grabado en la pantalla. Un torrente de emociones me inundó, desde la anticipación hasta una profunda inquietud. Dudé por un instante, pero