Escuchar aquella pregunta, dejó a Grace sin palabras, no sabía que responder, pero lo que se le vino a la mente en ese momento, fue fruncir su ceño y sonreír.
― ¿Acuerdo? ¿Beneficios? ―se puso de pie y miró de nuevo el arroyo, para después mirar en su dirección. ―No entiendo de lo que me habla.
―Debe de ser una sorpresa para ti que esté al tanto del acuerdo entre tú y Edward. Él probablemente piensa que soy muy ingenuo, pero quiero que sepas que no estoy enojado ni molesto. Simplemente, habría