Grace se quedó de pie delante de la gran cama, su respiración agitada mientras esperaba a que Edward regresara. Le había pedido que no se moviera de ahí, y momentos después, la puerta se abrió, revelando a Edward con algo en la mano. Al darse cuenta de lo que era, Grace no pudo evitar soltar una risa suave.
—Si te quedaste con hambre… —bromeó Grace, acercándose hasta quedar frente a ella con un plato en la mano.
—Quiero que lo pruebes. —Edward llevó un poco del postre de Stewart hacia la boca d