Grace pasó su mano por el espejo empañado por el vapor de la ducha, se notó y, se sintió diferente, pero su cabeza, aún seguía con aquella tormenta de sensaciones, así como pensamientos y ninguno llegaba a tierra firme.
Brincó en su lugar cuando vio en el reflejo a Edward detrás de ella, se inclinó para besar la curva de su cuello. Grace cerró sus ojos y disfrutó todo aquello que le hacía sentir, la forma en que la tocó, la estremeció y él sabía cómo reaccionaba su cuerpo a él, eso era algo que