Lileet
La puerta sonó por segunda vez, los obsequios que me había llevado Heib estaban sobre la mesa, las flores estaban en el jarrón de la mesa de noche haciendo alarde de su felicidad, me levante respirando profundo para enfrentar a Heib nuevamente, pero al abrir la puerta no era el, él hombre que estaba parado en la puerta era un ser enorme, con barba que cubría la parte inferior de su rostro y su cabello hacia lo mismo por su parte superior su nariz sobresalía pero no podría saber quién se