Después de sacarme a empujones de su cuarto y gritarme que no volviera a molestarla me quede ahí con todas las cosas que había comprado en las manos, estaba tan asombrado de todo, su aspecto estaba demasiado deteriorado, se veía aun peor que cuando la recogí de las raíces del árbol, pero sus ojos estaban derrotados, sus gimoteos silenciosos hicieron que mi lobo arremetiera contra mi nuevamente, hice una mueca y el dolor fantasmal se extendió cuando Frank puso su mano en mi hombro, me queje era