Helen Punto de Vista
Lo más difícil de la mañana fue dejar a Luis, hasta que me di cuenta de que regresaba a la guarida del león para enfrentar la ira de las gemelas. Él se ofreció para ir conmigo, pero yo lo rechacé, prometiéndole que lo llamaría para decirle cómo había ido.
Nos despedimos con un beso en la puerta y le obligué a regresar al carro, sabiendo que no era buena idea provocar más a Sadie. Protestó, pero me hizo caso y se marchó, mientras yo pensaba la mejor manera de enfrentarme a