Luis Punto de Vista
Acababa de salir de la ducha y cubrirme con una toalla cuando Carlos entró en mi habitación frunciendo el ceño.
—Espero que hayas pasado una buena noche. —Se sentó en mi silla favorita y miró el techo, mientras yo buscaba algo que ponerme en el armario.
—Ha sido la mejor en mucho tiempo. —Encontré una camiseta blanca de algodón, metí la cabeza y dejé caer la toalla para ponerme unos pantalones de chándal—. Por lo que me dijiste, cumpliste tu fantasía.
—Casi. Hasta que tu mad