Helen
Había trabajado tanto para preparar la inauguración de la nueva tienda que no tuve tiempo de almorzar. Afortunadamente, Luis llegó pronto para llevarme a cenar.
Millie había venido a ayudarme y fui a la parte trasera para reponer algunas existencias.
—Han traído flores para ti —dijo desde la puerta, donde estaba parada—. ¿Dónde las pongo? —Estaba casi oculta por el enorme ramo de rosas rojas que apenas dejaban ver sus ojos azules y el pelo plateado—. ¿Dónde las quieres?
Me apresuré a ayud