Vladimir Sokolov
Sali de la y Sarah sonreía con su madre, mordía mi labio mientras caminaba hacia ellas. Cuando notaron mi presencia, sonreí forzadamente. Me senté al lado de Sarah y ella se apoyó en mi hombro.
—¿Cómo fue todo? — escuché su dulce, mientras acariciaba mi mano.
—Os dejo solos. — la voz de su madre, llamó nuestra atención.
Su madre se fue y nos dejó solos, estaba pensativo, sintiéndome como una mierda por todo esto. Ella no lo entendía, pero para mí, era duro mentirles mirándol