C63: Tiroteo.
Un par de días después, la oscuridad de la noche había caído como un manto espeso sobre la ciudad, sumiendo las calles en un silencio inquietante. Cada sonido parecía amortiguado, como si el mundo entero estuviera reteniendo el aliento. En ese momento, Reinhardt y Jordan se dirigían a la ribera, pues un barco había atracado, el cual contenía cajas de licor.
Al llegar, ambos bajaron del coche, a lo que Reinhardt se aproximó a los tantos hombres que ya se encontraban allí y les ordenó que descarg