Jordan estaba agachado, cubriéndose tras una pila de cajas rotas, con el cuerpo temblando, sin arma y sin saber qué hacer. La balacera a su alrededor parecía imparable y algunos hombres de Reinhardt estaban peleando cuerpo a cuerpo con los policías mientras el aire se llenaba de gritos y disparos. Jordan intentaba mantenerse lo más quieto posible, buscando pasar desapercibido para los policías, pero con el corazón latiendo fuerte en su pecho. Estaba asfixiado por el miedo, sin saber cómo podía