C46: Tú no perteneces a este mundo.
Con movimientos temblorosos, Jordan corrió hacia la mesa donde estaban los utensilios que el líder había preparado para torturar a Reinhardt. Sus ojos encontraron una pequeña sierra de metal, tosca pero afilada, y la aferró con fuerza.
—¡Te voy a enseñar a no meterte en lo que no te importa! —exclamó el líder.
Jordan se giró justo cuando el hombre se abalanzaba hacia su cuerpo, pero antes de que pudiera alcanzarlo, le arrojó lo último que tenía a mano: una lámpara de aceite.
El impacto fue brut