C201: Lo que tengo es lo que ves.
Jordan sintió cómo su estómago se retorcía y la manera en que el calor le subía al rostro, no de deseo, sino de humillación. Sintió cómo las lágrimas pugnaban por salir, no por debilidad, sino por frustración. Porque ella había bajado todas sus defensas. Porque se había atrevido a mostrarse, a presentarse ante él con todo lo que era, sin máscaras, sin escudos. Y él solo la aplastaba.
Pero lo que Reinhardt no decía, lo que se callaba con esas palabras crueles, era que sí la deseaba, que no podía