C184: Tú no tienes que seguir a nadie.
Jordan empezó a observar al hombre con más atención, y pronto notó que su comportamiento era extraño, casi nervioso. La manera en que evitaba el contacto visual, como si tratara de esconder algo, y cómo sus movimientos se volvían más rápidos y erráticos cuando pensaba que nadie lo veía, todo su comportamiento en sí era extraño y eso empezó a inquietarla.
En un momento, cuando el hombre se dio cuenta de que el papel no estaba en su bolsillo, su rostro se transformó. Se quedó quieto por un instan