C168: Regresa a mí.
Reinhardt emergió del río tambaleándose, con el cuerpo de Jordan aferrado contra su pecho. El agua goteaba de su ropa, de su cabello, de sus pestañas, pero él no lo sentía. Nada de eso importaba. Lo único que importaba era el cuerpo flácido en sus brazos, ese cuerpo tan ligero, tan helado, que parecía ya no pertenecer a este mundo.
Reinhardt cayó de rodillas junto al chico, sin aliento, observando su rostro. Sus manos se posaron sobre su cuerpo, buscando signos de vida, asegurándose de que su r