Hoy es el día de elegir el vestido de novia. La verdad es que siento algo de emoción, aunque no debería, ya que esto, en parte, no es lo que quiero… Oh, bueno, sí lo quiero, pero deseaba que algunas cosas fueran diferentes.
—Amiga, ¿ya estás lista? —pregunta Mila desde mi habitación.
—Sí, ya salgo.
—Vamos por ese vestido de novia —dice, regalándome una sonrisa cómplice.
Llegamos al lugar y nos encontramos con la señora Lucía, quien parece más emocionada que yo. Entramos a una tienda exclusiva de