37 - Me golpearon por tu culpa...
La noche era fría y silenciosa, rota únicamente por el chirrido de las llantas al detenerse frente al hospital. Un auto oscuro, sin placas visibles, se estacionó brevemente. Una figura masculina salió, cargando un cuerpo inerte que dejó caer con fuerza frente a la entrada del hospital antes de desaparecer en la oscuridad.
Una enfermera en turno salió corriendo al escuchar el impacto, y su grito alertó al personal de emergencias.
— ¡Necesitamos una camilla! — gritó mientras se arrodillaba junto a