26 - Ernesto es mi hijo...
Jorge se marchó del edificio con la mente hecha un caos. Ahora resulta que Anaís era la víctima.
— ¡Mis cojones! ¿Anaís la víctima? — masculló para sí mismo.
Él aún recuerda cuando debía casarse, y que la única forma de obtener la ayuda para salvar la empresa era casándose con ella. Aunque había varias lagunas que no entendía, su familia le había asegurado que debían casarse para ser beneficiados. Ella había hecho todo para estar con él y separarlo de su amor.
Anaís por su parte, estaba enojada