Capítulo 30

Georgina

Bajo mi cabeza, pero no me deja y vuelve a hacer que lo mire a los ojos. En verdad no sé qué hacer con todas estas palabras. Creí que todo eso del hogar eran sólo patrañas.

»En un principio sólo te veía como una niña, que en algún momento se cansaría de mirarme, pero el único niño he sido yo todo este tiempo, escondido, temiendo perder algo que no tenía. Fue difícil ver a mi padre consumirse con la muerte de mi mamá, verla a ella ahogarse en su tristeza y abandonarnos. No me había dado
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