Capítulo 40— Curar una herida
Narrador:
Saliendo del interior del estudio con la comisura de su labio sangrando, la primera en ver a Herodes fue Iris, quien se acercó a él.
—¿Estás bien, Herodes? ¿Qué fue lo que pasó para que Fabián saliera de esa manera?
Elevando su mano para intentar limpiar el rastro de sangre que rodaba, Herodes la detuvo enseguida tomándo esta rápidamente antes de tocar su piel.
—No sucedió nada, Iris... Todo está bien.
Elevando la mano para llamar a Riccardo, quien se man