—¡Shh! Cierra la boca, Alma— se quejó Jane al ver a la pelicorta atendiendo una llamada en medio de la función.
—Ah, cállate— mencionó la otra al arrojarle un puñado de palomitas hacia atrás, lugar donde ella se había sentado.
—Señoritas, nos van a echar— comentó con una sonrisa nerviosa Anthony mientras evadía las palomitas que Alma volvía a arrojar.
—Entonces dejen de molestarme— habló la joven que sostenía el móvil en su hombro y oreja, al mismo tiempo que comía palomitas y prestaba atención