Minutos después la espuma que cubría su largo cabello resbalaba por su mojado cuerpo, el agua que creyó la relajaría solo incrementó su ansiedad… iba a pasar, estaba segura, ya había aceptado pertenecerle… sabía que él no se detendría… y algo en su interior, deseaba que no lo hiciera, no supo si fue por ver a Giancarlo y a Fiama tan cercanos o era por él, por lo que Giovanni le provocaba. “No te confundas” se aconsejó… solo eran sus hormonas traicionándola una vez más.
Una vez que se vio fuera