Alma salió de la casa con más carne y comida chatarra que ya se había terminado y se colocó al lado rubio para servir.
—¡Qué bien! ¡Más de todo! — comentó animado Erick al acercarse y tomar de ello — supongo que nos amaneceremos — dijo y caminó hacia la fogata donde la mayoría se encontraban reunidos.
—¿Y por qué no?... podríamos comprobar si lo que dice la leyenda es cierto— comentó el rubio al seguirlo con un vaso de embriagante contenido.
—¿Qué leyenda? — cuestionó curiosa Regina que se habí