41 Tarde o temprano.
La cabeza de Antara no dejaba de trabajar, su noche, aunque fue placentera, no fue tranquila, unos ojos rojos y una piel escamosa la asechaban, no terminaba de comprender que significaba, suponía que era el poder de la adivinación heredado de su madre, ya había comprobado que en el exreino Red las lluvias habían comenzado al mismo tiempo que en el viejo reino Kael se habían detenido, eso queria decir que si ponía su atención y empeño, podria manejar las lluvias en lo largo de lo que sería conoc