De regreso a la mansión Dubois, Valeria preguntó por Enzo; le dijeron que se encontraba en la empresa. Sabía perfectamente que el trabajo podría demorar horas, así que decidió dirigirse a la empresa para hacerle personalmente aquella pregunta que estaba preocupándole desde que vio el estado de su hermana.
Se despidió de las niñas con un beso y la promesa de volver pronto, y salió entonces de la casa con pasos apresurados.
Al llegar a la sede de la empresa Dubois, aquel lugar donde trabajo por