—Mario, ¡no necesitas defender al señor Soto! ¡Sé perfectamente cómo es conmigo! —dijo Laura con un tono indiferente.
Si Miguel realmente hubiera mandado a Mario a investigar sobre su abuela, sabría de sus frecuentes desmayos. Sin embargo, nunca mencionó nada sobre los nuevos medicamentos experimentales. Era obvio que Mario solo intentaba quedar bien.
—Además, entre el señor Soto y la señora... —Mario fue interrumpido por el grito enérgico de Miguel.
—¡Te dije que fueras a conducir! ¡¿Por qué ta