Gael se sobresaltó, recordando súbitamente su contacto con el médico prodigio. Se aclaró la garganta.
—Le envié el historial de Abril. El médico dijo que me contactará cuando encuentre el plan de tratamiento, que no me preocupe y espere.
—¿Es verdad? —la voz de Miguel tembló de emoción.
Desde que diagnosticaron a Abril con cardiopatía congénita, había estado buscando médicos para tratarla, pero era demasiado pequeña y ninguno se atrevía a operarla. El año pasado, durante un viaje de negocios a P