Parecían bastante profesionales…
—¿Serán igual de profesionales cuando maten?
Jenny no terminó de pensarlo cuando sus manos fueron atadas de nuevo. Alguien le cubrió los ojos con un trapo, y de repente, su mundo se sumió en la oscuridad. Un escalofrío de ansiedad recorrió su pecho. ¿Qué harían con ella? En ese momento, escuchó las voces de unos hombres hablando cerca. Luego, uno de ellos advirtió:
—Yo me voy. Cuídenla bien y no dejen que escape.
Jenny pensó que no tenía intención de esca