Miguel y Luis entraron tras él seguidos por Alonso, el primero vestido casualmente pero destilando elegancia, siempre con una sonrisa que acortaba distancias naturalmente; mientras que Alonso parecía un novato en el mundo corporativo, con ojos que destellaban curiosidad al evaluar su entorno.
Al entrar, sus miradas convergieron en Milena, quien sentada junto a la mesa lucía un vestido sencillo pero elegante que realzaba su figura. Su cabello recogido dejaba caer algunos mechones sobre sus mejill