—¿Patricia? ¿Qué pasa? —la voz de Manolo sonó por el teléfono. Laura se mordió el labio, y cuando iba a hablar, escuchó una voz familiar: —¿Qué? ¿Tu mujer controlándote?
—¡Patricia, habla! —Manolo miró a Miguel, suavizando su tono como si temiera asustarla.
Laura dudó antes de hablar: —Patricia está ebria, ¿si tienes tiempo podrías venir a Valle Verde a llevarla a casa?
Manolo miró al hombre de expresión fría a su lado y respondió: —Bien, voy para allá.
Laura vaciló un momento: —Ven solo, no dej