Manolo se movió ligeramente, sus largos dedos acariciando el borde de la cristalina copa de vino, un gesto que parecía esconder infinitas historias y sentimientos inconclusos.
Un mal presentimiento cruzó la mente de Milena.
La voz del hombre resonó suavemente en sus oídos: —Debes saber que, nacidos en familias como las nuestras, las decisiones matrimoniales a menudo trascienden los límites de los sentimientos personales, atados por las responsabilidades y expectativas familiares. Por lo tanto, s