Capítulo 121
Sandra se tranquilizó al ver a Miguel cargando a Laura. Parecía que su relación había mejorado y ya no tendría que preocuparse de que la señora se fuera.

Laura ocultaba el bello rostro en el pecho de Miguel mientras su mente trabajaba a toda velocidad. Antes de que pudiera pensar más, ya estaban en el baño. Sintió el frío y al volver en sí, se encontró justo frente al espejo.

Se alarmó y dijo apresurada:

—Necesito ir al tocador.

Miguel entrecerró los ojos:

—Ah, ¿sí? —su tono sonaba peligrosament
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