Miguel preocupado se masajeaba las sienes mientras su mirada se desviaba de manera inevitable hacia Laura, quien estaba a su lado.
No podía entender por qué su abuelo mostraba tanta preferencia por ella.
¡Le había entregado las acciones de Nexus sin pensarlo dos veces, e incluso las reliquias familiares de los Soto!
Laura no era más que simplemente una mujer manipuladora y cruel, ¿qué tenía de especial?
—Estoy por llegar al hospital, hay cosas que necesitamos discutir en persona —hizo una pausa