‘¿Qué castigo estaré pagando yo para tener la atención de estos gemelos completamente desquiciados?’ me pregunto mentalmente mientras veo como ellos hablan entre sí susurrándose.
— ¿Van a hacer su fiesta de té en la puerta de la habitación de alguien más? — pregunto curiosa.
— En realidad, estábamos discutiendo ciertas cosas…
— Lo bueno de todo esto es que mi padre ha sido secuestrado.
— Y que las manos de Marcela son pequeñas, para nalguear fuerte.
‘¿Cuándo podré coincidir con sus pensami