Chris.
Me comuniqué con Ezequiel para que enviara a alguien que se llevara a Deus o no sobreviviría.
—C-Chris… —balbuceó, sin mucha fuerza.
Sus ojos estaban vacíos, sin ese brillo que solía tener en su mirada. Quería llorar porque si lo perdía, me culparía durante toda la vida.
—Shh, no hables.
—S-si llego a m-morir… Quiero que me entierres al lado de papá —Alzó su mano como pudo para buscar la mía.
—¡Cállate! No digas tonterías. No vas a morir —dije, entre dientes.
Rio con dificultad.