Damián
—¿Qué tú hiciste qué?
—Lo que escuchaste, la besé y fue mejor de lo que imaginé toda mi vida —decía mi beta con expresión soñadora. La maldición era contundente, pero algo de lo que yo no estaba seguro era si incluía ser un perdido enamorado. Eso era lo que mi amigo siempre había sido, pero ahora estaba mucho peor. ¿Loco por Eva? Era el colmo. La vampira era admirable, pero no la imaginaba enamorada de nadie.
—Octavio...
—Sé lo que me vas a decir y sé lo que me espera, pero algo dentro d