El sol de la tarde bañaba el lugar, todos pasándola bien, bañándose en la piscina, en charlas o bailando las canciones que se escuchaban por los altavoces ocultos en los jardines, meseros repartiendo cócteles tropicales y el equipo creativo riendo a carcajadas mientras nadaban o tomaban el sol en las tumbonas.
Todos parecían estar pasándolo de maravilla. Todos, excepto Alisson. Se había refugiado en la esquina más alejada del área de la piscina, bajo la densa sombra de una pérgola cubierta de e