Una voz femenina le interrumpió los pensamientos. Girándose, Alejandro vio a una hermosa mujer rubia de rasgos europeos frente a él. Sonriendo, quizás había encontrado la respuesta que buscaba.
— Lamento decepcionarte primor, pero no soy Fernando, soy Alejandro, su hermano gemelo, ¿Quién eres tú? — cuestionó.
— Oh que vergüenza. Mi nombre es Gertrudis, Gertrudis Weber, soy la ex novia de tu hermano. — respondió aquella extraña mujer.
Ainara despertaba esa mañana con la vibración de su celular.