—Positivo — dijo sin sorprenderse. Por supuesto, él era el hijo del gran y respetable Eliezer Mendoza. El otro sobre, sin embargo…lo tenía en un hilo de sentimientos que parecían que le iban a estallar en el pecho.
Fernando observaba a Maximus, podía notar el miedo en sus ojos, las dudas. Aitana era una mujer hermosa, pura de sentimientos y valiente…de ninguna manera podría ser la hija de ese monstruo llamado Augusto. Acercándose a su suegro, puso su mano sobre su hombro y le asintió. Abriendo