Un mes después…
José Luis…
Ya es tiempo de que regrese a mi casa, un mes me ha parecido como una eternidad sin tener la oportunidad de ver a mi hijo, un mes ha sido suficiente para que mi vida haya dado un giro de ciento sesenta y cinco grados, me he quedado a medias con este maldito viaje al que quizá, nunca debí de haber venido.
Voy en camino al aeropuerto internacional de Tocotín, solo mi amigo Alberto sabe de mi llegada y es quien me estará esperando para trasladarme en su auto hasta mi cas