Hoy se cumplen dos años de que se le dictó auto de formal procesamiento y prisión de por vida al tío de José Luis. Pero, debido a su enfermedad y por la pírrica atención médica recibida en la cárcel, él murió hace dos meses.
Antes de fallecer, les pidió a las autoridades un último deseo, que le permitieran comunicarse con su sobrino José Luis. Pero este, se rehusó a atenderlo, él aún estaba dolido y había jurado no perdonarlo nunca.
Sin embargo, en su momento de agonía su deseo se le cumplió,