Clara Isabel sintió como si sus fuerzas le fallaban, pero la otra chica fue muy amable y la sostuvo del brazo para que no se cayera, a clara Isabel le ha pegado fuerte las palabras de esa muchacha que le acaba de confesar que es la nueva esposa de su José Luis.
—¿Ya te sientes mejor? Si gustas puedo invitarte a mi casa para que te tomes un vaso con agua. —Ofreció la muchacha muy amablemente.
—No, gracias, ya me siento muy bien, solo fue un ligero mareo por mi embarazo, te agradezco tu amabilida