Alberto trata de calmar la furia de su esposa, —Cariño, no estés molesta conmigo, mira que yo me siento muy triste cuando tú me haces estos desplantes y quisiera salir corriendo detrás de ti y gritarte en medio de tanta gente que te detengas porque te amo con toda mi alma.
Pero no lo hago porque sé que la cosa sería mucho peor cuando ya estemos a solas, porque tú te desquitarás muy fuerte conmigo. —Le comentó Alberto, en son de broma, cuando regresó al hotel y la encontró acostada en la cama vi