— Vete con esa mujer y sé feliz con ella, José Luis. —Ya que conmigo jamás pudiste serlo.
¡Y todo por culpa de ese maldito odio que me tienes! —Siguió reclamando Clara Isabel, ella está muy molesta y dolida porque el amor de su vida se va a ir a vivir con otra mujer, una mujer a la cual ella considera muy hermosa y elegante, nada que ver a como luce ella.
— Tranquilízate, sí, y cuando estés dispuesta a que hablemos y aclaremos los malos entendidos, por favor llámame. —enfatizó el hombre y tomó