Daemon
La celda era extensa, las paredes eran de un concreto gris y con solo una escotilla que daba al exterior. Con lo cual, el aroma a encierro y humedad era fuerte. Me dejaron aquí, pero sabía que tarde o temprano iban a volver.
Teresa. Ellos la tenían. Había sido engañado.
Golpeé la pared. Golpeé la pared de concreto tantas veces que me sangraron los nudillos. Tenía grilletes en los pies, pero mis manos estaban libres. De igual manera sabían que no podía escapar. Estaba rodeado de policías