Mundo ficciónIniciar sesión—¿No te parecería interesante? —Dober ladeó una sonrisa.
—Pero hay cámaras y gente que revisa esas cámaras —arguyó.
Dober la tomó de las caderas y la subió al escritorio, se acercó hasta hacerla abrir las piernas por debajo de su esponjoso vestido y comenzó a besarle el cuello.
—Dober, no, no quiero que nadie…
—Ellos apagan la cámara cuando ven qu







