Mundo ficciónIniciar sesiónCuando la pareja salió del gran lago sagrado, los invitados se acercaron para felicitarlos por su unión oficial.
Después, Dane se acercó con los ojos rojos, se notaba que había llorado. Traía consigo los tacones de Hiz. Aún le hacía falta el entrar a la gran capilla para ser coronada como Mando Segundo.
—Felicidades —le dijo a su amiga—, te ves hermosa y lo has hecho espectacular.
Se dieron un fuert







